Hipódromo

El obelisco egipcio procede de la histórica localidad de Luxor

El obelisco egipcio procede de la histórica localidad de Luxor

La Columna de Constantino se conoce como la Columna de Bronce por el material que la recubre

La Columna de Constantino se conoce como la Columna de Bronce por el material que la recubre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El hipódromo (At Meydani) fue encargado por Septimio Severo en el siglo III y fue ampliado, posteriormente, por Constantino. En él se reunía el pueblo para contemplar las carreras de caballos y carros y la lucha de gladiadores que tanta expectación despertaban. Los combates llegaron a producir duros enfrentamientos entre las diferentes facciones de la ciudad. Tradicionalmente, los Verdes, cercanos al pueblo, se oponían a los Azules, cuyos miembros solían ser aristócratas allegados al emperador.

El hipódromo se utilizó, igualmente, para celebrar suntuosas fiestas que consumían ingentes sumas de dinero. Su declive comenzó en el siglo XI con el traslado de los emperadores al Palacio de Blanquernas y la decadencia del imperio. Posteriormente, con la llegada de los otomanos, se consumó su desaparición. Los nuevos califas convirtieron el lugar en una cantera de mármol y utilizaron las últimas piedras de esta obra romana para la construcción de la Mezquita Azul.

Se dice que el hipódromo fue testigo de algunos de los episodios más sangrientos de la historia de la ciudad. En el año 532 un enfrentamiento entre rivales de corredores de carros desencadenó la revuelta de Nika, que destruyó buena parte de la ciudad. La intervención de un ejército de mercenarios bajo las órdenes de Belisario puso fin a la contienda, bloqueando las salidas y sesgando la vida de más de 30.000 insurrectos.

En 1826 el hipódromo fue escenario de las primeras masacres de jenízaros; y en 1909, del levantamiento que provocó la destitución de Abdül Hamit II.

También fue testigo de acontecimientos felices como el nacimiento oficial de la Nueva Roma el 11 de mayo del año 330; así como de los festejos en los que se aclamaban a los generales victoriosos y a los emperadores, algunos de los cuales también fueron ejecutados en este mismo lugar.

En la actualidad, el hipódromo no es más que un jardín público de forma alargada salpicado de restos arqueológicos interesantes.

Uno de los más populares es el obelisco egipcio que data del año 1500 a.C. y que procede de la histórica localidad de Luxor. La estructura tiene una altura de 20 metros y se apoya sobre un pedestal de seis, que data del siglo IV y en el que se recogen diferentes escenas en cada uno de sus lados: una carrera de caballos, Teodosio preparándose para felicitar al vencedor con
una corona de laurel; un grupo de prisioneros rindiendo homenaje al emperador y, finalmente, la imagen de la inauguración del monumento.

Junto al obelisco egipcio se levanta la Columna Serpentina que data del año 479 a.C. y que procede del Templo de Apolo en Delfos. Esta estructura fue levantada en recuerdo de la victoria de los griegos sobre los persas en la batalla de Platea en el año 479 a.C. El monumento fue decorado con un fabuloso trípode de oro con los nombres grabados de las ciudades griegas que ayudaron a derrotar a las tropas enemigas dirigidas por Jerjes.

La columna fue traída por el emperador Constantino, pero nunca tuvo el beneplácito del pueblo, ni durante la dominación romana ni con la llegada de los musulmanes, quienes la asociaron con el mundo demoníaco. El monumento estuvo formado por el entrelazamiento de tres serpientes cuyas cabezas sostenían el famoso trípode de oro, que desapareció en la antigüedad.

Fue su aspecto y la superstición lo que provocó su mutilación en varios momentos de la historia. En ellos intervinieron desde el emperador Teófilo I hasta el propio Mehmet II, aunque, éste último, para protegerla. La leyenda afirma que al día siguiente de la destrucción de Estambul, la ciudad fue invadida por serpientes, lo que llevó al sultán a ordenar la inmediata protección de la columna y sus cabezas.

Placa de la Columna de Constantino

Placa de la Columna de Constantino

Se piensa que hacia el año 1700 se robaron las dos últimas testas, responsabilizando –algunas fuentes– a un joven en estado ebrio. Sea como fuere, lo cierto es que una de ellas fue felizmente recuperada en 1847 y expuesta en el Museo Arqueológico de Estambul, donde aún permanece en la actualidad.

La tercera estructura importante es la Columna de Constantino, también conocida como la Columna de Bronce por el material que la recubre.Según narra una inscripción de la base, fue Constantino VII Porfirogénito (912-959) quien ordenó su colocación.

En el pasado, los jenízaros tuvieron la costumbre de subirse a ella para demostrar su valor, lo cual explica su mal estado de conservación.

Cerca del hipódromo, en el extremo más próximo a Santa Sofía, se encuentra la fuente del emperador Guillermo II; regalo del káiser alemán al sultán Abdül Hamit II con motivo de una de sus visitas a Estambul en 1895.

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